Todas las entradas de: admin
¿Cómo elegir pareja?
La elección de pareja no se fundamenta en la intuición romántica idealizada, sino en una evaluación consciente, racional y constructiva de la compatibilidad profunda.
Desde la perspectiva de la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) y la Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC), sumadas a una sólida base en psicometría y rasgos de personalidad, los criterios fundamentales para elegir una pareja se dividen en los siguientes pilares:
1. Compatibilidad en Rasgos de Personalidad Estables
Para que una relación sea viable a largo plazo, es crucial evaluar los núcleos de personalidad de ambos. No se trata de ser idénticos, sino de que los perfiles no generen un conflicto destructivo natural:
- Estabilidad Emocional vs. Neuroticismo: Parejas con niveles extremadamente dispares de ansiedad, vulnerabilidad o reactividad emocional tienden a desgastarse rápidamente si no se cuenta con un alto nivel de autorregulación.
- Dimensión de Introversión / Extraversión: Comprender cómo cada miembro de la pareja recarga su energía y se relaciona socialmente evita exigencias irracionales (como presionar al otro a cambiar su naturaleza).
2. Ausencia de Creencias Irracionales Absolutistas
El bienestar de la pareja depende directamente de la salud cognitiva de sus integrantes. Un criterio de selección indispensable es que la persona no esté dominada por “deberías” rígidos o exigencias extremas:
- La trampa del “Amor Perfecto”: Evitar perfiles que piensen que la pareja debe adivinar sus pensamientos o satisfacer todas sus necesidades neuróticas de aprobación.
- Tolerancia a la frustración: Elegir a alguien con la capacidad de aceptar que las cosas no siempre salen como se planean, sin caer en el catastrofismo o en la culpa destructiva.
3. Similitud en el Sistema de Valores y Proyecto de Vida
El amor maduro requiere una dirección compartida. Dos personas pueden atraerse fuertemente, pero la relación fracasará si sus valores fundamentales chocan:
- Filosofía de vida: Coincidir en las prioridades esenciales (visión del dinero, la familia, el desarrollo profesional y la libertad individual).
- Actitudes esenciales: La forma en que se conceptualizan el compromiso, la fidelidad y la reciprocidad debe estar alineada desde el principio para evitar “negociaciones” imposibles más adelante.
4. Capacidad de Comunicación Asertiva y Resolución de Conflictos
Los problemas en la pareja son inevitables; lo que destruye la relación no es la existencia del conflicto, sino la forma de gestionarlo. Se debe buscar una pareja que demuestre:
- Apertura al diálogo: Capacidad para expresar lo que siente y piensa sin recurrir a la agresividad, la ironía o el aislamiento defensivo.
- Disposición para negociar: Entender la relación como un equipo donde se buscan soluciones conjuntas, abandonando la necesidad infantil de “ganar” cada discusión.
5. Afinidad Afectiva y Sexual Saludable
Lejos de los mitos del romanticismo mágico, la dimensión afectiva y sexual se entiende como un componente de conexión y bienestar mutuo que debe evaluarse con realismo:
- Compatibilidad de actitudes: Coincidir en la expresión del afecto y en las expectativas de la vida íntima, libre de tabúes rígidos o exigencias desmedidas que generen malestar en el otro.
En resumen: Elegir pareja, bajo su enfoque, es un acto de realismo y madurez cognitiva. Significa seleccionar a alguien con quien se pueda construir un “vínculo inteligente”, donde el afecto se apoye en la aceptación incondicional del otro, el respeto a la individualidad y la capacidad compartida de afrontar la realidad sin distorsiones neuróticas.
Proceso de ruptura o disolución de las parejas

Este proceso tiene lugar a lo largo de un período de tiempo, que por lo general es de larga duración. Autores como Druck proponen cuatro etapas de rompimiento de relaciones románticas:
La primer etapa es la Fase Intrapsíquica.
En la cual se dan los lamentos y las quejas, sin exponerlas hacia el exterior. Las quejas se siguen acumulando, hasta llegar a un punto que se produce una comunicación indirecta o el estilo de comunicación de “hablarle a la pared” (como sí le hablara a un tercero). Es en este momento cuando la persona busca en realidad alguna justificación para sí mismo, más que para cualquier acción real. Generalmente se empiezan a evaluar aspectos negativos de la relación, considerar los costos de retraerse, y a evaluar los aspectos positivos de las relaciones alternativas.
La Fase Diádica.
Es la segunda y durante esta fase los resentimientos son más evidentes al exterior.
Es probable que la pareja esté en desacuerdo acerca de la atribución de responsabilidades en cuanto a los problemas; también es probable que lo que se meditó en la otra fase provoque en el otro compañero dolor y tristeza. Ambos experimentarán dolor y angustiaen esta fase, lo que explicará la renuencia, confusión, fluctuación y falta de propósitos dentro de esta fase.
La Fase Social.
Implica reunir el apoyo de familiares y amigos, como una manera de justificar el abandono de la relación .
Sucede que la presencia de los otros ayuda a confirmar el rompimiento. Cada sujeto crea historias e informes públicamente negociable para salvar su imagen y depositar en el otro la culpa. Las redes sociales de apoyo cumplen un papel importante en la convalecencia después del rompimiento ya que proporcionan apoyo emocional.
La última es la Fase de Arreglo de la Tumba.
Una parte necesaria al abandonar una relación consiste en que cada persona surja con una reputación intacta en cuanto a la confiabilidad para relaciones. “Arreglar la tumba” implica “erigir una lápida” que proporciona un informe verosímil, socialmente aceptable, de la vida y de la muerte de la relación. En esta etapa se crea una versión propia de la historia del rompimiento y se la distribuye públicamente. Esto ayuda a proteger la propia imagen pero también sirve para mantener vivos ciertos recuerdos y para “justificar” el compromiso original hacia la ex pareja.
Mas información
http://terapiadeparejastcc.blogspot.com.co/
Depresión

Factores desencadenantes de la depresión, estrés prolongado, por: desengaños amorosos, contemplación o vivencia de un accidente, asesinato o tragedia, perdida de seres queridos, trabajo, experiencia cercana a la muerte) elaboración inadecuada del duelo (por la muerte de un ser querido) consumo de determinadas sustancias (abuso de alcohol o de otras sustancias tóxicas) y factores de predisposición como la genética o un condicionamiento educativo.
Más acerca de la depresión
Depresión exógena Blog
http://deprexogena.blogspot.com/
Depresión Juvenil Blog
http://dpresionjuvenil.blogspot.com/
Pareja Infidelidad
Definición, es la terminación el incumplimiento de un pacto de fidelidad entre dos personas que deciden establecer una relación de pareja, esa ruptura puede involucrar elementos solo afectivos, sexuales o los dos. El ingrediente sexual es el que causa más daño inicialmente al integrante que siente se le ha quebrantado sus derechos de exclusividad.
Nota:, todo el contenido que menciono acerca de la infidelidad, el amor y otras conductas que causan problemas de adaptación son aplicables tanto a la población heterosexual como homosexual.
Más información acerca de la infidelidad.
http://infidelidalbertomontejo.blogspot.com/2011/11/infidelidad.html
El correlato biológico del enamoramiento
El amor es Adicción, Hipomanía Obsesión.
El estado de enamoramiento genera un aluvión de sensaciones que tienen correlato biológico, según las últimas investigaciones de neurólogos de los Estados Unidos. Después de formarse las imágenes mentales, como por ejemplo del encuentro con nuestro enamorado, se produce un cambio en el estado físico, definido por ciertas modificaciones en diversas zonas del cuerpo. Es decir, que el proceso comienza con consideraciones conscientes que tiene una persona y que puede tener que ver con la relación con una persona especial, reflexiones sobre esa relación y sus consecuencias. Luego, en un nivel no consciente las redes de la corteza prefrontal responden automáticamente e involuntariamente a las señales derivadas del procesamiento de las imágenes antes mencionadas. En respuesta al estímulo amoroso se desencadena una catarata de reacciones químicas. El cerebro libera neurotransmisores en regiones determinadas. Así se produce la propagación de distintas sustancias como las endorfinas y la serotonina, que a su vez produce en los enamorados un estado de bienestar anímico, psíquico y orgánico. Las catecolaminas producen un aumento de la actividad motriz y la feniletilamina eleva el nivel de energía física y la lucidez. Por último, las endorfinas actúan como calmantes naturales, son las responsables de la sensación de sosiego. Enlace:
http://psicologoalbertomontejo.blogspot.com/2011/04/amor-enamoramiento.html
Sobre el Amor – Segunda Parte
El amor es hipomanía – adicción – obsesividad.

El amor como hipomanía, adicción y obsesividad
El amor es una experiencia humana compleja que puede manifestarse de maneras intensas y, en ciertos casos, problemáticas. Cuando se describe como hipomanía, adicción u obsesividad, se alude a fenómenos que exceden la normalidad emocional y pueden generar un impacto significativo en la vida personal, social y laboral.
Hipomanía en el amor
La hipomanía se caracteriza por una energía elevada, optimismo extremo y una disminución de la necesidad de descanso. En el marco afectivo, ello puede traducirse en:
- Aumento acelerado de la cercanía y la dedicación hacia la otra persona.
- Ideas rápidas y una incesante ganas de estar juntos, incluso sin fundamentos sólidos.
- Comportamientos impulsivos, como cambios de planes o gastos desmedidos para sostener la relación.
Aunque la hipomanía en el amor puede parecer apasionante, puede terminar desgastando a la pareja y a la propia persona cuando la intensidad no se acompaña de límites y reflexión.
Adicción afectiva
La adicción al amor se define por la necesidad constante de validación, aprobación y compañía. Sus rasgos típicos incluyen:
- Miedo intenso a perder a la pareja, que guía decisiones importantes.
- Búsqueda continua de gestos de afecto y confirmación, a menudo frente a señales de desinterés.
- Pérdida de autonomía, priorizando la relación por encima de metas personales, amistades o responsabilidades.
La dependencia emocional limita la capacidad de desarrollar una identidad propia dentro de la relación y puede generar ciclos de alta intensidad seguidos de episodios de vacío.
Obsesividad en los vínculos
La obsesividad en el amor se manifiesta como un enfoque centrado de manera rígida y prolongada en la persona amada. Sus características pueden incluir:
- Pensamientos intrusivos sobre la pareja durante largos periodos del día.
- Recopilación de información personal de la otra persona para controlar o anticipar movimientos.
- Dificultad para tolerar la incertidumbre, lo que alimenta celos, vigilancia y rupturas repetidas.
La obsesividad tiende a erosionar la confianza y puede convertir la relación en una fuente de ansiedad constante.
Consecuencias para la salud emocional y relacional
- Desgaste emocional por altibajos prolongados.
- Deterioro de la comunicación y de la intimidad real.
- Conflictos repetidos por rupturas impulsivas o control excesivo.
- Riesgo de aislarse socialmente para “proteger” la relación.
Estrategias de manejo y recuperación
- Reconocer patrones: identificar cuándo la intensidad emocional cruza límites saludables.
- Establecer límites: definir tiempo para la pareja y para el cuidado personal, así como metas individuales.
- Fomentar la autonomía: mantener amistades, intereses y proyectos personales fuera de la relación.
- Buscar apoyo profesional: terapia individual o de pareja puede ser decisiva para comprender y modificar conductas.
- Practicar la regulación emocional: técnicas de respiración, mindfulness y journaling para gestionar la ansiedad y la impulsividad.
Conclusión
El amor puede experimentar picos de energía, dependencia y obsesión que, sin una gestión adecuada, pueden dañar tanto a quien ama como a la relación. Promover la autoconciencia, establecer límites sanos y buscar apoyo cuando sea necesario constituyen pilares fundamentales para cultivar vínculos afectivos más equilibrados y duraderos.
Componentes del amor: Cognoscitivos, Emocionales y Comportamentales

El amor es un sentimiento complejo que involucra diferentes aspectos de la experiencia humana. No se limita únicamente a sentir afecto por otra persona, sino que también incluye la manera en que pensamos sobre ella y las acciones que realizamos dentro de la relación. Por ello, el amor puede comprenderse a partir de tres componentes principales: cognoscitivo, emocional y comportamental.
Componente cognoscitivo
El componente cognoscitivo está relacionado con los pensamientos, ideas, creencias y percepciones que una persona tiene acerca de quien ama y de la relación. Incluye la forma en que interpretamos las acciones de la otra persona, las expectativas que tenemos sobre la relación y la valoración que hacemos de sus cualidades.
Por ejemplo, cuando una persona está enamorada puede pensar constantemente en su pareja, recordar momentos compartidos, imaginar un futuro juntos y considerar importantes sus opiniones y necesidades. También puede desarrollar determinadas expectativas sobre cómo debería funcionar la relación. Este componente influye en la manera en que comprendemos y damos significado al amor.
Componente emocional
El componente emocional se refiere a los sentimientos y emociones que experimentamos hacia la persona amada. Entre ellos pueden encontrarse el cariño, la alegría, la confianza, la ternura, la ilusión, la preocupación y, en determinadas situaciones, los celos o el miedo a perder a la persona.
Las emociones pueden variar en intensidad y cambiar con el tiempo. Una relación amorosa saludable no significa sentir felicidad constantemente, sino aprender a reconocer y gestionar las diferentes emociones que aparecen en la convivencia y en las experiencias compartidas.
Componente comportamental
El componente comportamental comprende las acciones y conductas mediante las cuales expresamos el amor. No basta con pensar o sentir afecto; también es importante demostrarlo mediante comportamientos concretos, como escuchar, apoyar, respetar, cuidar, comunicarse, compartir tiempo y estar presente en momentos importantes.
Por ejemplo, ayudar a la pareja cuando enfrenta una dificultad, respetar sus decisiones, expresar afecto o buscar soluciones mediante el diálogo son formas de manifestar el amor a través de la conducta. Este componente permite que los sentimientos y pensamientos se traduzcan en acciones observables.
Conclusión
Los componentes cognoscitivo, emocional y comportamental están estrechamente relacionados. Lo que pensamos sobre una persona puede influir en lo que sentimos, y nuestras emociones pueden influir en la manera en que actuamos. A su vez, nuestras acciones pueden fortalecer o modificar nuestros pensamientos y sentimientos. Por esta razón, comprender el amor desde estos tres componentes permite reconocer que amar implica pensar, sentir y actuar de manera coherente y respetuosa dentro de una relación.
Eyaculación Precoz, causas, mitos y tratamiento

La eyaculación precoz es uno de los problemas relacionados con la sexualidad masculina que genera más dudas, preocupación y vergüenza. Aunque es una situación frecuente, muchos hombres evitan hablar de ella por temor a ser juzgados o porque creen que refleja una falta de capacidad sexual.
Sin embargo, la eyaculación precoz es una condición que puede abordarse y tratarse. Conocer sus causas, diferenciar los mitos de la realidad y buscar orientación profesional son pasos importantes para mejorar la vida sexual y el bienestar emocional.
¿Qué es la eyaculación precoz?
La eyaculación precoz ocurre cuando un hombre eyacula antes de lo que él o su pareja desean, generalmente con poca capacidad para retrasarla. No se trata únicamente de medir el tiempo que transcurre durante una relación sexual, sino de considerar también el control sobre la eyaculación, la frecuencia con la que ocurre y el malestar que genera.
Puede presentarse desde las primeras experiencias sexuales o aparecer después de un período en el que la persona no tenía dificultades. Por esta razón, es importante evaluar cada caso de manera individual.
Además, tener una eyaculación rápida ocasionalmente no significa necesariamente que exista un trastorno. Factores como la excitación, el estrés, una nueva pareja o determinadas circunstancias pueden hacer que la eyaculación ocurra antes de lo esperado.
¿Cuáles son las causas de la eyaculación precoz?
No existe una única causa. En muchos casos intervienen factores psicológicos, emocionales, sexuales y físicos.
Factores psicológicos y emocionales
La ansiedad es uno de los factores que puede contribuir a la eyaculación precoz. La preocupación por el desempeño sexual, el miedo a no satisfacer a la pareja o la presión por “durar más” pueden aumentar la tensión durante el encuentro sexual y dificultar el control de la respuesta eyaculatoria.
También pueden influir el estrés, problemas de autoestima, dificultades en la relación de pareja y experiencias sexuales negativas.
Factores relacionados con la experiencia sexual
La falta de conocimiento sobre la propia respuesta sexual puede dificultar que el hombre identifique el momento en que está llegando al punto de no retorno, es decir, la fase en la que la eyaculación resulta difícil de detener.
Además, algunos patrones de masturbación o experiencias sexuales caracterizadas por la rapidez pueden contribuir a desarrollar una respuesta sexual acelerada, aunque esto no significa que la masturbación sea una causa directa de la eyaculación precoz.
Factores físicos
En determinados casos pueden existir factores biológicos relacionados con la sensibilidad, los neurotransmisores, las hormonas u otras condiciones de salud. Algunos problemas de próstata, alteraciones de la tiroides o determinados medicamentos pueden estar relacionados con cambios en la función sexual.
Por ello, cuando el problema aparece de manera repentina o se acompaña de otros síntomas, es recomendable consultar con un profesional de la salud.
Mitos frecuentes sobre la eyaculación precoz
Alrededor de la sexualidad masculina existen numerosas creencias que pueden generar ansiedad y dificultar la búsqueda de ayuda.
Mito 1: “Un hombre debe durar mucho tiempo para ser buen amante”.
La satisfacción sexual no depende exclusivamente de cuánto tiempo dura la penetración. La comunicación, la intimidad, la estimulación, el afecto y el conocimiento de las preferencias de la pareja también son elementos importantes de una experiencia sexual satisfactoria.
Mito 2: “La eyaculación precoz significa que el hombre no tiene suficiente deseo sexual”.
No necesariamente. Un hombre puede sentir un deseo sexual normal o elevado y, al mismo tiempo, tener dificultades para controlar la eyaculación.
Mito 3: “Es solamente un problema psicológico”.
Tampoco es correcto. Los factores psicológicos pueden desempeñar un papel importante, pero también pueden existir factores biológicos, médicos o relacionados con la respuesta sexual.
Mito 4: “Es imposible de tratar”.
La eyaculación precoz puede tratarse. El tratamiento depende de las características de cada persona y puede incluir educación sexual, técnicas conductuales, terapia psicológica y, cuando corresponde, medicamentos indicados por un profesional.
Mito 5: “Los productos que prometen durar más son la solución definitiva”.
No todos los productos disponibles comercialmente son eficaces ni adecuados para todas las personas. Algunos pueden disminuir excesivamente la sensibilidad o producir efectos no deseados. Por esta razón, es preferible consultar a un profesional antes de utilizar medicamentos o productos destinados a retrasar la eyaculación.
¿Cómo se trata la eyaculación precoz?
El tratamiento debe adaptarse a las causas y necesidades de cada paciente. No existe una solución única que funcione de la misma manera para todos.
Educación sexual
Comprender cómo funciona la respuesta sexual permite disminuir la ansiedad y reconocer las diferentes fases de la excitación. Aprender a identificar las sensaciones previas a la eyaculación puede ayudar a desarrollar un mayor control.
Técnicas conductuales
Algunas técnicas buscan mejorar progresivamente el control de la excitación. Entre ellas se encuentran métodos como la técnica de parar y comenzar, que consiste en detener temporalmente la estimulación cuando la excitación se aproxima al punto de eyaculación y retomarla después de que disminuya.
Estas técnicas suelen requerir práctica y paciencia. No deben convertirse en una fuente adicional de presión, sino utilizarse como una forma de conocer mejor la propia respuesta sexual.
Terapia psicológica y sexológica
Cuando existe ansiedad de desempeño, problemas de autoestima, dificultades de pareja u otros factores emocionales, la terapia psicológica o sexológica puede ser especialmente útil.
El acompañamiento profesional puede ayudar a reducir la presión relacionada con el rendimiento, mejorar la comunicación con la pareja y desarrollar estrategias para afrontar las dificultades sexuales.
Tratamiento médico
En determinados casos, un médico puede recomendar medicamentos u otras intervenciones. Algunos antidepresivos, anestésicos tópicos y otros tratamientos han sido utilizados para retrasar la eyaculación, pero deben emplearse bajo orientación profesional debido a sus posibles efectos secundarios, interacciones y contraindicaciones.
La automedicación no es recomendable, especialmente cuando se utilizan medicamentos que afectan la función sexual o el sistema nervioso.
La pareja también forma parte del proceso
La eyaculación precoz puede afectar la confianza y la comunicación dentro de una relación. Algunas personas pueden sentirse frustradas, culpables o preocupadas por no satisfacer a su pareja.
Por eso, hablar del problema sin críticas puede ser beneficioso. La sexualidad no debería convertirse en una prueba de rendimiento. Explorar otras formas de intimidad y placer, además de la penetración, puede disminuir la presión y favorecer una experiencia sexual más satisfactoria para ambos.
¿Cuándo buscar ayuda profesional?
Es recomendable consultar con un profesional de la salud cuando la eyaculación precoz ocurre de manera frecuente, genera malestar, afecta la relación de pareja o provoca ansiedad y disminución de la autoestima.
También es importante buscar evaluación médica cuando el problema aparece repentinamente después de haber tenido un funcionamiento sexual diferente, especialmente si existen otros síntomas.
Consultar no significa que exista algo “mal” con la persona. La sexualidad forma parte de la salud integral y merece ser atendida con la misma naturalidad que cualquier otra dificultad de salud.
Conclusión
La eyaculación precoz es una dificultad sexual frecuente que puede tener diferentes causas y que no debe asociarse con la masculinidad, el valor personal o la capacidad de satisfacer a una pareja. Los mitos relacionados con el rendimiento sexual pueden aumentar la ansiedad y empeorar el problema.
La información adecuada, la comunicación con la pareja y la orientación de profesionales especializados pueden contribuir significativamente a encontrar una solución. El objetivo del tratamiento no consiste simplemente en “durar más”, sino en mejorar el control de la eyaculación, reducir el malestar y favorecer una vida sexual satisfactoria y saludable.
Problemas Sexuales
El sexo es una de las actividades más placenteras en el ser humano, sin embargo en nuestra sociedad son más los problemas que las satisfacciones que produce.
Las dificultades entre otras variables se presentan por deficiente educación sexual, inestabilidad emocional, inadecuada relación de pareja, prejuicios sobre la sexualidad.
La mayoría de las personas actúan sin conocimiento real de su sexualidad y la de su pareja la sexualidad es influida desde el periodo prenatal.
Problemas más Frecuentes
Para más información dar clic en cada enlace
- Eyaculación Precoz
- Disfunción Eréctil (Impotencia)
- Eyaculación retardada o ausente
- Deseo sexual hipoactivo (inapetencia)
- Disfunciones sexuales femeninas
- Expresiones Sexuales
- Obsesiones Sexuales.
El sexo y el medio condicionan la educación y las costumbres, esto se reproduce en la vida social, laboral.
Otra variable que influye: las publicaciones erótico sexual, supuestamente, científicas, reforzando grandes MITOS.
SEXO. serie de características físicas determinadas genéticamente.
SEXO DE ASIGNACION (biológico). El que se asigna al nacer, por lo general en función de los genitales externos.
IDENTIDAD DE GÉNERO (psicológico). Es la identificación psicológica que va desarrollando el niño con uno u otro sexo. Es el sentir íntimo de ser hombre o mujer.
PAPEL SEXUAL (social) Son comportamientos dados por requerimientos sociales, vestido, cortes de pelo, expresiones, modales, etc.
Se crece sin información científica, objetiva, se insiste en una “higiene dental” y la sexual
Niños, padres, maestros, aun profesionales de la medicina y psicología, presentan prejuicios, tabúes.
Las dificultades sexuales afectan el desempeño de los individuos en casi todas sus actividades: estudio, trabajo, relaciones interpersonales y de pareja..
La no liberación del impulso sexual produce somatizaciones; en las mujeres: dolores en la pelvis y en la espalda, llegando finalmente a depresiones graves.
Estas frustraciones, producen en los individuos distintos tipos de agresividad o aislamiento, que la terminan pagando los hijos o las personas que los rodean.
Las dificultades para tener orgasmos en las mujeres fluctúa entre el 7% y el 80% especialmente en los estratos bajos.
La Falsa Ecuación “Sexualidad = Coito en Pareja”
El tabú que mencionas —“si no hay pareja, no hay sexualidad”— es una creencia limitante que reduce un aspecto inmenso de la experiencia humana a un único escenario. Esta idea es perjudicial porque establece que la sexualidad:
- Es relacional, no personal: Niega que la sexualidad sea una parte intrínseca del individuo, que existe y se desarrolla con o sin pareja.
- Es un acto, no una dimensión: La reduce a la ejecución de actos sexuales (generalmente el coito), ignorando componentes cruciales como el deseo, la fantasía, el autoerotismo, la identidad sexual, la orientación y la intimidad emocional.
- Tiene un interruptor de “encendido/apagado”: Implica que la sexualidad está inactiva o “en pausa” durante la soltería y se “activa” mágicamente al entrar en una relación.
El Mecanismo Psicológico: Represión y Analfabetismo Sexual
Cuando un individuo internaliza este tabú, suceden varios procesos psicológicos dañinos:
- Represión Activa: El individuo aprende a ignorar, suprimir o catalogar como “malos” o “inapropiados” sus impulsos, fantasías y curiosidades sexuales. No es que los impulsos desaparezcan, sino que son empujados fuera de la conciencia, generando una tensión interna constante.
- Desconexión Corporal: Se crea una disociación entre la mente y el cuerpo. La persona no se permite explorar las sensaciones de su propio cuerpo, no aprende sobre sus zonas erógenas, sus ritmos o lo que le genera placer.
- Analfabetismo Sexual y Erótico: La consecuencia directa de lo anterior es un profundo desconocimiento de la propia sexualidad. La persona llega a una relación sin el “manual de usuario” de su propio cuerpo y deseo. No sabe qué le gusta, qué no le gusta, cómo pedirlo o cómo explorar.
- Creación de Expectativas Irreales: El vacío de conocimiento se llena con información externa, a menudo distorsionada, proveniente de la pornografía, las películas o las expectativas sociales. Esto crea un guion falso sobre cómo “debería ser” el sexo, centrado en el rendimiento y no en el placer mutuo.
Las Dificultades en la Relación: La Explosión de la Olla a Presión
Cuando esta persona, que ha vivido en la represión y el desconocimiento, finalmente tiene la “oportunidad” o el “permiso” social de ser sexual dentro de una pareja, los problemas que mencionas aparecen de forma casi inevitable. La energía reprimida y la falta de conocimiento explotan en forma de:
- Ansiedad de Desempeño: El foco principal no es el placer, la conexión o la exploración, sino “hacerlo bien”, “cumplir”, “llegar al orgasmo” o “hacer que la otra persona llegue al orgasmo”. Este estrés es el mayor enemigo de la respuesta sexual.
- Disfunciones Sexuales:
- En varones: Eyaculación precoz (por la ansiedad y la falta de autoconocimiento rítmico), disfunción eréctil (por la presión psicológica) o eyaculación retardada.
- En mujeres: Anorgasmia (dificultad o incapacidad para alcanzar el orgasmo, a menudo por desconocimiento del clítoris y la necesidad de su estimulación), bajo deseo sexual (la ansiedad inhibe el deseo) o dolor durante la penetración (vaginismo, por la tensión muscular inconsciente).
- Dificultad Extrema en la Comunicación: ¿Cómo hablar de algo que te enseñaron a nunca pensar? La comunicación sobre gustos, límites, miedos o deseos se vuelve casi imposible, llevando a malentendidos, frustración y resentimiento.
- Asincronía y Frustración: Uno de los miembros de la pareja puede tener más curiosidad o un deseo más liberado, chocando contra el muro de culpa, vergüenza o miedo del otro, generando un desequilibrio doloroso.
- Sentimientos de Culpa y Vergüenza Post-coital: Incluso después del acto, el residuo del tabú puede hacer que la persona se sienta sucia, culpable o avergonzada por haber “cedido” a sus impulsos.
Aplicabilidad Universal
Este mecanismo no distingue género ni orientación sexual:
- Hombres Heterosexuales: Se enfrentan a la presión de ser “expertos” y proveedores de placer sin haber tenido la oportunidad de aprender. La vulnerabilidad de decir “no sé” es casi impensable.
- Mujeres Heterosexuales: Históricamente, la represión sexual femenina ha sido aún más severa. Se les enseña a ser objetos de deseo, no sujetos deseantes, lo que dificulta enormemente la conexión con su propio placer y la capacidad de comunicarlo.
- Personas Homosexuales y Bisexuales: Afrontan una doble capa de represión. Además del tabú general, enfrentan el estigma social de su propia orientación. Esto puede llevar a una internalización de la homofobia/bifobia, haciendo que la autoaceptación y la exploración sexual sean aún más complejas y cargadas de ansiedad.
En conclusión: una sexualidad saludable en pareja no nace en el momento en que dos personas se unen. Se construye sobre la base de dos individuos que, previamente, han desarrollado una relación sana, curiosa y de aceptación con su propia sexualidad individual. El tabú que mencionas sabotea este proceso desde la raíz, garantizando que las personas lleguen a sus relaciones íntimas como extraños para sí mismos, sentando las bases para la frustración y el desencanto.


